Sistema de Suspensión inteligente
Control tracción
Esta tecnología que se hizo famosa en la Fórmula 1, se remonta a inicios de los 80 cuando el ingeniero Colin Chapman la probó en uno de sus autos deportivos Lotus.
Las suspensiones cumplen un rol fundamental en el comportamiento de un auto. De su eficiencia depende buena parte del confort y seguridad que sintamos a bordo del vehículo.
Los ingenieros en su búsqueda por mejor tecnología han dado con varias soluciones, siendo una de las más famosas la "suspensión activa", o también llamada "suspensión inteligente".
Esta tecnología creada a principios de los 80 por el ingeniero inglés Colin Chapman, tiene la cualidad, a través de un sistema computacional interno, decontrolar el movimiento vertical de las ruedas, modificando el comportamiento del auto según las condiciones de superficie a la que se vea enfrentado.
De esta forma el conductor debe adecuarse a diferentes niveles de aceleración, frenada y velocidad en curva, dependiendo de las circunstancias imperantes que ofrezca el camino.
Si bien en la Fórmula 1, la suspensión activa hizo debut en 1987 con el equipo Lotus -logrando dos triunfos con Ayrton Senna-, su consolidación sólo llegó cinco años después con Williams Renault, quienes fueron los primeros que dieron en el clavo con el desarrollo de esta tecnología.
El resultado para el equipo dirigido por Frank Williams fue inmejorable. En el periodo 1992-93 ganaron veinte carreras y dos títulos mundiales, tanto de pilotos como de constructores.
Su dominio fue tal, que la FIA (federación Internacional del Automóvil) decidió, en pos del espectáculo, suprimir el uso de estas suspensiones para el año 1994.
Desde ese momento no han vuelto a la máxima categoría del deporte motor.

Producción en autos deportivos

Donde si ha proseguido el desarrollo de la suspensión inteligente es en los autos deportivos.Desde el Mitsubishi Galant fabricado en 1987 hasta el nuevo Audi TT Magnetic creado el año pasado, más de veinte autos de lujo han nacido con esta tecnología.
A pesar de los beneficios evidentes de su uso (mayores niveles de adherencia y mejor control del vehiculo entre otros aspectos), el elevado costo ha llevado a que sea inviable su construcción en vehículos de serie.
De todas formas, parte de su tecnología ha servido para que los técnicos optimicen el desarrollo de las suspensiones pasivas o convencionales, las que a raíz de su valor más acotado seguirán dominando el mercado a nivel de los usuarios de calle.